Formación de Seguridad Laboral 199

/ Enero-Febrero 2025 48 prl en el sector energético severos al gol-pe de calor en trabajos que se desarrollan en su mayoría, a la intemperie. Así, está claro que estos empleos enmarcados en el sector energético y denominados empleos verdes van a ge- nerar nuevas formas de trabajo y nuevos riesgos emergentes para el trabajador, a los que el profesional del área de Seguri- dad y Salud se tendrá que enfrentar para poder proteger a los trabajadores. Los empleos verdes hacen surgir esos nue- vos riesgos emergentes que aparecen por la combinación de riesgos ya exis- tentes como resultado de nuevas formas de trabajo. El desafío de la sociedad es actualizar- nos a esos nuevos métodos de trabajo para conseguir algo fundamental: pro- teger al trabajador y alcanzar el hito de que ese empleo verde sea también un trabajo decente y seguro. Bien es cierto que el sector energético cuenta con bazas a su favor. A pesar un sector de gran ries-go, comparable por ejemplo con el sector construcción, ha conseguido ratios de accidentabilidad significativamente más bajos (véase por ejemplo en el Informe de siniestralidad del sector eólico 2023 de AEE), hacien- do que el sector sea competitivo para la atracción de talento y de una mano de obra más cualificada frente, por ejem- plo, al sector construcción. Alianzas estratégicas como la exigencia de la formación GWO (Global Wind Organi- zation), fruto de una coalición entre las principales compañías del sector eólico para desarrollar un estándar formativo en PRL, colaboran en alcanzar esos da- tos mejores que muchos sectores con semejantes riesgos. Pero, ¿hacia dónde debe encaminar- se el sector renovable para mejorar sus estándares en materia de seguridad y salud y conseguir ese trabajo verde que implique un “trabajo decente”? Sin duda, el sector energético debe mirar a su “hermano mayor”, Oil & Gas, un sector de enorme riesgo con unos grandes estándares en Seguridad. El desafío para sector energético será recoger el testigo del sector Oil & Gas hacia nuevas formas de entender la Se- guridad: Safety II, Safety diffe-rently, HOP o la consideración del Factor Humano en los procesos de producción. También deberíamos mirar a países punteros en materia de seguridad y sa- lud como Australi, don-de sus buenas prácticas deberían ser modélicas para el sector energético español, desde las pro-pias fases de licitación o las exigen- cias en fases de EPC y O&M. Asimismo, trabajar las alianzas estra- tégicas para generar un empleo verde decente debe ser un esfuerzo conjunto de los principales players del sector. Grandes desafíos a los que los pro- fesionales de la Prevención de Riesgos Laborales también ten-dremos que adaptarnos. En nuestra mano está el formarnos, darnos apoyo y aprender los unos de los otros para conseguir este reto.

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