Formación de Seguridad Laboral 199

/ Enero-Febrero 2025 44 prl en el sector energético S i bien es cierto que el sector eólico es de los más seguros que hay a nivel de seguridad en el trabajo debido al enor- me control existente tanto por parte de las propiedades como de las subcontra- tas que acceden a parque, la siniestrali- dad, tanto en sí misma, como su análisis y su difusión, todavía tienen margen de mejora. La gran mayoría, por no decir que todo el tejido empresarial dedicado al sector eólico, tiene la seguridad como un pilar básico en sus políticas y se siguen altos estándares de calidad para garantizar que los trabajos sean seguros, algo muy positivo y que ojalá que todos los secto- res se rigieran por los mismos principios y formas de trabajar. Son muchas las empresas que invierten en campañas, reuniones con proveedores o disponen de personal que se ocupe de verificar que los trabajos a realizar sean seguros, con el fin de conseguir una ‘siniestrali- dad 0’ y una imagen de una alta preocu- pación por la seguridad. En caso de incidentes o peque- ños accidentes, se emiten y envían circulares explicando lo sucedido, las causas de accidente y qué medidas pre- ventivas se deben tomar para evitar que se repitan. Esta información se manda a todos sus proveedores o, por lo menos, a una parte de ellos. Esta tarea de difusión considero que es fundamental, porque permite dar una visión clara de la sinies- tralidad real reportada y acercarse mu- cho a los datos reales de siniestralidad (teniendo en cuenta que siempre existirá una parte de cifra negra, es decir, acci- dentes e incidentes que por su magnitud no son reportados). Todo ello es ideal y necesario, pero ¿qué sucede cuando ocurre un acci- dente grave, que implica lesiones real- mente importantes, o incluso mortal? Los proveedores/contratas no recibimos ninguna información al respecto. La información no sale de la propiedad, no se escucha absolutamente nada; si bien, en algunos casos, llega algo por canales informales (contactos que co- nozcan el suceso) o mediante algún me- dio regional que hace referencia a algún accidente mortal en un parque eólico, manteniendo, eso sí, el anonimato de las partes afectadas. Todo ello se debe a una cuestión de marketing , ya que saber que ha habido un accidente mortal en las instalaciones de una empresa impli- caría publicidad negativa para ésta, su imagen se vería dañada y los beneficios a medio plazo se podría ver afectados. Pero hablamos de seguridad, y ésta La siniestralidad en el sector eólico ¿Un tabú a superar en casos de accidentes graves para la mejora continua del sector? R ubén M ascarell O rtí D epartamento de P revención y C alidad de F ibervent

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